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Los fabricantes de camiones chinos y estadounidenses se disponen a hacerse con más de una cuarta parte del mercado europeo de camiones eléctricos para 2030

10 septiembre 2026

Mantener el nivel de ambición de las normas sobre emisiones de CO₂ de los camiones será fundamental para que los fabricantes de la UE sigan siendo líderes del mercado, según T&E

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Los fabricantes europeos de camiones deben acelerar la electrificación o se arriesgan a perder una cuarta parte del mercado de camiones eléctricos frente a los nuevos competidores de aquí a 2030. El último análisis de T&E sobre los costes de los camiones eléctricos, las especificaciones técnicas y los objetivos de los fabricantes pone de relieve los riesgos que conllevaría un retraso en la electrificación por parte de los fabricantes europeos.

Los camiones de cero emisiones representaron el 5,6 % de las ventas en la UE en 2025, el doble que el año anterior. Esta aceleración se debe a la normativa de la UE sobre emisiones de CO₂, en vigor desde julio de 2025, y a la bajada del precio de las baterías. En mercados como Noruega, Suecia y los Países Bajos, los camiones eléctricos representan más del 15 % de las ventas de vehículos nuevos. Los fabricantes de la UE ofrecen ahora más camiones eléctricos a mejores precios, pero el estudio de T&E revela que se enfrentan a una competencia cada vez mayor, ya que muchos modelos de nuevos fabricantes están a punto de salir al mercado:

  • La compra de un camión eléctrico chino puede reducir el coste total de propiedad en un 12 % en comparación con un modelo europeo equivalente. Esto supone un ahorro de hasta 43.000 € en cinco años.

  • Los camiones eléctricos de las nuevas empresas del sector ofrecen un rendimiento similar al de los camiones europeos en parámetros clave, como la autonomía, el tiempo de recarga, la carga útil máxima y la eficiencia energética.

  • Las nuevas empresas del sector esperan hacerse con hasta una cuarta parte del mercado de los camiones eléctricos pesados para 2030, según los objetivos que han fijado para entrar en el mercado europeo de los camiones eléctricos.

Isabell Büschel, directora de T&E en España ha afirmado: «Ya hay modelos competitivos de camiones chinos y estadounidenses en el mercado europeo, y muchos más están a punto de llegar. Este es un momento crítico para el sector del transporte por carretera en Europa, que debería aprender de lo que ha ocurrido en la industria del automóvil. Ralentizar ahora el ritmo de la electrificación supondría una oportunidad para que los competidores estadounidenses y chinos se hicieran con una cuota de mercado significativa, tanto en Europa como en el resto del mundo».

Las inversiones en camiones vienen determinadas principalmente por consideraciones de coste. Reducir el coste total de propiedad (TCO) en más de un 10 % puede suponer un cambio radical en un sector del transporte por carretera con márgenes de beneficio muy ajustados, que suelen oscilar entre el 1,5 % y el 2 %. Según ha constatado T&E, adquirir un camión eléctrico chino puede reducir el coste total de propiedad en un 12 %.

Una empresa de transporte alemana que hoy se decantara por un camión eléctrico de una marca nueva en lugar de un modelo europeo podría reducir el coste total de propiedad de 0,63 €/km a 0,55 €/km (incluido el valor residual). A lo largo de cinco años de propiedad, esto supondría un ahorro de 43.000 €.

El mercado de camiones pesados de la UE, con un volumen anual de 245.000 vehículos, está dominado por un pequeño grupo de fabricantes tradicionales: Daimler Truck, Traton (la filial del Grupo Volkswagen dedicada a vehículos industriales que engloba a MAN Truck & Bus, Scania, International y Volkswagen Truck & Bus), IVECO, DAF y Volvo Group (que engloba a Renault Trucks). Esto significa que los nuevos competidores podrían hacerse rápidamente con una gran parte del mercado ofreciendo una calidad comparable a precios más bajos.

«La competencia será positiva tanto para las empresas de logística como para los consumidores, pero la transición ofrece a las empresas europeas ya establecidas un margen de tiempo limitado para mantener su ventaja. Mientras siguen sin decidirse entre las tecnologías de combustión y las eléctricas, y tratan de rebajar los objetivos de emisiones de CO₂ para los camiones, los nuevos actores han apostado plenamente por la electrificación», ha concluido Isabell Büschel.