Nota de prensa

La legislación de la UE sobre flotas podría proporcionar más de la mitad de las ventas de vehículos eléctricos que los fabricantes de automóviles necesitan en 2030

23 febrero 2026

Pero solo si los legisladores aumentan los objetivos de electrificación que la ley fija para las grandes empresas y estas realmente lideran la transición hacia los vehículos eléctricos.

Una nueva ley de la UE para electrificar las flotas de vehículos de las grandes empresas podría proporcionar el 57 % de las ventas de vehículos eléctricos (VE) que los fabricantes de automóviles necesitan en 2030, según un nuevo estudio de T&E. Frente a sus afirmaciones de que la demanda de vehículos eléctricos es insuficiente para cumplir los objetivos de CO2 de la UE para 2030, el análisis de T&E muestra que una ley ambiciosa sobre los vehículos de empresa les proporcionaría 2 millones de nuevas ventas de vehículos eléctricos. Pero eso solo si se aumentan los objetivos propuestos para la electrificación de las flotas. Si la propuesta de la Comisión Europea se mantiene tal cual, los fabricantes de automóviles de la UE sólo garantizarían el 37 % de las ventas de vehículos eléctricos necesarias para cumplir los objetivos de CO2 de la UE [1].

La propuesta de la UE sólo establece un objetivo del 45 %, de media, para que los Estados miembros electrifiquen los coches nuevos matriculados por las grandes empresas [2], lo que, según T&E, no permitiría aprovechar el potencial de la ley para impulsar la demanda. T&E ha analizado el impacto de aumentar este objetivo al 69 % y excluir los híbridos enchufables, en línea con el escenario de ambición media de la propia evaluación de impacto de la UE [3]. El análisis de T&E ha concluido que todos los fabricantes de automóviles de la UE verían asegurada una parte significativa de sus ventas de vehículos eléctricos, siendo BMW (72 %), Volkswagen (61 %) y Volvo (59 %) los que obtendrían mayores beneficios.

Los objetivos propuestos por la Comisión Europea suponen que todo siga igual

Las grandes empresas deberían liderar claramente el mercado de los vehículos eléctricos, según T&E, pero con los objetivos de electrificación de flotas propuestos por la Comisión solo tendrían que registrar porcentualmente más VE que los que el mercado nacional debe entregar para cumplir con los objetivos revisados de emisiones que la Comisión propuso en diciembre en seis países (Alemania, Italia, Austria, Irlanda, Luxemburgo y Países Bajos). En los 21 Estados miembros restantes, las empresas se quedarían atrás o simplemente igualarían al mercado general de vehículos eléctricos.

En España, el 36% de las nuevas matriculaciones de grandes empresas deberían ser de eléctricos en 2030, el mismo porcentaje que el mercado debe haber alcanzado ese año para cumplir con los objetivos revisados de reducción de emisiones de los vehículos propuestos por Bruselas. A menos que se modifique, la propuesta de la Comisión consolidará a nivel europeo el retraso del sector de las flotas en la legislación sobre flotas, según T&E. En cambio, si se elevan a un 69%, en España un 55% de las matriculaciones de las grandes empresas en 2030 serían de eléctricos, veinte puntos por encima de lo que los objetivos revisados de emisiones exigen (36%).

Semejantes objetivos reforzarían el reciente anuncio del Gobierno español de un programa de ayudas al coche eléctrico que permitirá acceder a descuentos de hasta 7.500 euros para la compra o el renting de vehículos electrificados para empresas de menos de diez empleados. Debido a que el tejido empresarial español está compuesto mayoritariamente por pymes y autónomos, T&E considera que esta acción es idónea para modernizar un parque rural obsoleto, con el 65% de las furgonetas que tienen más de 15 años, y disminuir una brecha territorial y ambiental. Una mayor ambición en la ley europea de flotas permitiría una aceleración equivalente en las matriculaciones de VE de las grandes empresas, que a nivel europeo representan el 37% de las nuevas matriculaciones de vehículos.

Isabell Büschel, directora de T&E en España, ha afirmado: «Diseñar una ley sobre flotas que no exige a las grandes empresas es hacer un esfuerzo en vano. Los legisladores tienen dos opciones: o aumentar los objetivos para los vehículos eléctricos y eliminar los híbridos enchufables, o fracasar en el intento de convertir esta ley en el potente instrumento impulsor de la demanda de vehículos eléctricos de batería que debería ser. Desde luego, serviría de impulso para la fabricación y el empleo locales».

Unos objetivos ambiciosos para las. El 74 % de todos los vehículos eléctricos corporativos nuevos matriculados en la UE en 2025 ya se fabrican en Europa [5] y es probable que esta proporción aumente aún más si, como se ha propuesto, sólo los vehículos eléctricos de batería producidos en la UE pueden optar a ayudas financieras [6]. Los fabricantes de automóviles europeos podrían vender hasta 1,9 millones de vehículos eléctricos adicionales producidos en la UE hasta 2030 con un objetivo más ambicioso del 69 % de flotas exclusivamente eléctricas [7]. Esto supone casi cuatro veces la producción anual de la fábrica de VW en Wolfsburg para todos los sistemas de propulsión. Mantener el objetivo actual para los vehículos eléctricos en el 45 % enfriaría este efecto, generando solo un máximo de 1,2 millones de vehículos eléctricos adicionales fabricados en la UE. La definición de «fabricado en la UE» se establecerá en la Ley de Aceleración Industrial (IAA) a finales de este mes.

Isabell Büschel añade: «La ley de flotas de la UE es el arma secreta de Europa para impulsar la producción local de automóviles. Dado que los vehículos eléctricos fabricados en la UE ya son la opción preferida de los compradores corporativos a la hora de electrificarse, los objetivos de flotas apoyarán a los fabricantes de automóviles europeos y al empleo».

La adopción de los vehículos eléctricos crece rápidamente cuando se reforma la fiscalidad sobre los automóviles. Bélgica modificó sus normas fiscales para los vehículos de empresa en 2021, eliminando gradualmente las amortizaciones de los vehículos de combustión interna y los PHEV. Esta reforma hizo que las matriculaciones de vehículos eléctricos por parte de empresas alcanzaran el 54 % en 2025. En Alemania, donde no se llevó a cabo ninguna reforma fiscal para penalizar los coches de combustión y los PHEV, los vehículos eléctricos solo representaron el 19 % del mercado corporativo [4].

[1] El análisis de las ventas de vehículos de cero emisiones (ZEV) que deben alcanzar los fabricantes de automóviles para cumplir sus objetivos de CO2 para 2030 se refiere a la propuesta de la Comisión de diciembre de 2025: reducción de las emisiones del 90 % con respecto a 2021 (el 10 % restante se compensará con combustibles alternativos, con un máximo del 3 % y acero con bajo contenido de carbono: máximo 7 %), objetivo medio para 2030-2032, supercréditos para los pequeños vehículos eléctricos de batería fabricados en la UE, mejoras previstas en la eficiencia de los motores de combustión interna y en las ventas de híbridos, y sin debilitamiento de la UF. Nuestro modelo utiliza la cuota de matriculaciones de automóviles de las grandes empresas que NGC proporciona para el mercado francés y la aplica al resto de Estados miembros.

[2] Las grandes empresas en la propuesta son todas aquellas que cumplen al menos dos de los tres criterios siguientes: balance total de 25 millones de euros, volumen de negocios neto de 50 millones de euros o más de 250 empleados. Solo representan el 0,16 % de todas las empresas que operan en la UE.

[3] La Comisión Europea incluyó tres escenarios en su evaluación de impacto (65 %, 70 % y 75 %). El escenario de ambición media fijaba un objetivo del 70 % de vehículos eléctricos para las grandes empresas.

[4] Datos de Dataforce para 2025.

[5] En este caso, «fabricado en Europa» se refiere a todos los vehículos cuya línea de montaje final se encuentra en la UE-27 (es decir, los vehículos eléctricos de marcas europeas que se fabrican en China y se importan a la UE no se consideran fabricados en la UE). Esta proporción es menor en el caso de las matriculaciones de vehículos eléctricos nuevos privados, con solo un 65 %.

[6] En el artículo 4 del Reglamento sobre vehículos corporativos limpios, la Comisión Europea propone poner fin a las subvenciones (ayudas financieras) para los vehículos corporativos que funcionan con combustibles fósiles y condicionar estrictamente cualquier forma de ayuda financiera para los vehículos de empresa a nivel nacional a que sean «fabricados en la Unión Europea».

[7] Los cálculos de T&E sobre el número de vehículos eléctricos fabricados en la UE que se obtendrían con la ley suponen que todos los vehículos eléctricos corporativos matriculados por grandes empresas serán fabricados en la UE.

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