Informe

El conflicto con Irán afectará a los conductores de vehículos de gasolina cinco veces más que a los de vehículos eléctricos

17 marzo 2026

La UE gastó 67 000 millones de euros en importaciones de petróleo para automóviles el año pasado. Acelerar la implantación de los vehículos eléctricos reduciría las importaciones de petróleo en 45 000 millones de euros durante la próxima década

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Los conductores de coches de gasolina se verán mucho más afectados por las subidas de precios relacionadas con el conflicto de Irán que los conductores de vehículos eléctricos, según un nuevo análisis. Con los precios del petróleo superando los 100 dólares por barril, se prevé que el coste adicional de repostar un coche de gasolina sea cinco veces superior al coste extra de recargar un coche eléctrico, según T&E. Los vehículos eléctricos serán el tema principal de la reunión de los ministros de Medio Ambiente de la UE que se celebra hoy [martes] en Bruselas, donde debatirán una propuesta para rebajar los objetivos climáticos de los fabricantes de automóviles en el EU Automotive Package (Paquete del Automóvil de la UE).

T&E ha analizado el posible impacto en los precios de la gasolina y ha concluido que repostar un coche de gasolina medio costaría 14,20 € por cada 100 km, lo que supone un aumento de 3,80 € debido al conflicto. El coste medio de recargar un vehículo eléctrico sería de 6,50 € por cada 100 km, un incremento de 0,70 € debido al encarecimiento de la electricidad provocado por el aumento del precio del gas. [1] En el caso de los vehículos de empresa, que recorren un gran número de kilómetros, el impacto será aún mayor: 89 € adicionales al mes por cada coche de gasolina de la flota de una empresa. La recarga de los vehículos eléctricos de empresa, sin embargo, supondría sólo 16 € adicionales al mes.

Lucien Mathieu, director del área de automoción de T&E, ha afirmado: «Los conductores de vehículos de gasolina se ven muy afectados en el surtidor cada vez que nos enfrentamos a una crisis del petróleo. Los coches eléctricos son la mejor apuesta para garantizar que esto no vuelva a suceder. Pero el canciller Merz y la primera ministra Meloni quieren frenar la transición hacia los vehículos eléctricos, lo que solo prolongará nuestra dependencia del petróleo. Un Trump o un ayatolá pueden controlar el suministro de petróleo, pero no pueden controlar el viento ni el sol».

El análisis revela también que la UE importó 1 000 millones de barriles de petróleo para los automóviles en 2025, lo que supuso un coste de 67 000 millones de euros. Sin embargo, los 8 millones de vehículos eléctricos que ya circulan por las carreteras europeas permitieron al bloque ahorrar otros 46 millones de barriles de petróleo en importaciones el año pasado, lo que equivale a 2 900 millones de euros.

En su «Paquete del Automóvil» del pasado diciembre, la Comisión Europea propuso rebajar los objetivos de emisiones de CO₂ para los turismos y establecer objetivos de electrificación para las grandes flotas de vehículos de empresa. La industria automovilística y algunos líderes de la UE, entre ellos el alemán Friedrich Merz y la italiana Giorgia Meloni, quieren que se rebajen aún más las normas sobre CO₂ y se oponen a los objetivos para las flotas. Esta rebaja retrasaría la transición hacia los vehículos eléctricos en Europa, prolongando su dependencia del petróleo. Sin embargo, el análisis concluye que aumentar la ambición del Paquete del Automóvil [2] impulsaría la adopción de los vehículos eléctricos y reduciría las importaciones de petróleo en 45 000 millones de euros entre 2026 y 2035, en comparación con su rebaja.

Hoy, los ministros de Medio Ambiente debatirán la propuesta de la Comisión Europea de rebajar los objetivos de emisiones de CO₂ para 2030 y 2035 impuestos a los fabricantes de automóviles. T&E ha instado a los ministros a defender a los ciudadanos que se enfrentan al aumento de los costes del combustible, manteniendo la presión sobre los fabricantes de automóviles para que ofrezcan más vehículos eléctricos. Un informe reciente de T&E reveló que el precio medio de un coche eléctrico en la UE se ha abaratado por primera vez desde 2020, impulsado por el lanzamiento de modelos más asequibles para cumplir con los objetivos de CO2 de la UE para los automóviles.

T&E también señaló que los legisladores deben reforzar el alcance de la propuesta de la Comisión para electrificar las flotas de vehículos de las grandes empresas. Los objetivos actuales del borrador sólo se ajustan a las tendencias del mercado y no impulsarían a las empresas a electrificar sus flotas más rápidamente. Las flotas corporativas son la principal fuente de vehículos para el mercado de segunda mano. Al reforzar los objetivos propuestos para las flotas, en 2035 podrían incorporarse al mercado de coches de segunda mano 3,6 millones de vehículos eléctricos usados adicionales, lo que supondría un ahorro energético para los compradores de coches de segunda mano.

Lucien Mathieu ha afirmado: «Los legisladores tienen en sus manos la posibilidad de acelerar la implantación de los vehículos eléctricos y proteger a un mayor número de ciudadanos frente a las crisis del petróleo. Las normas sobre emisiones de CO₂ de los automóviles obligan a los fabricantes a ofrecer un número cada vez mayor de coches eléctricos asequibles para el mercado general. Una ley ambiciosa sobre flotas de vehículos eléctricos acelerará la electrificación y garantizará el suministro de vehículos eléctricos baratos para los compradores de coches de segunda mano»

Notas a los editores:

[1] El análisis de T&E parte de la hipótesis de que los precios medios de la gasolina en las gasolineras se mantendrán elevados, en torno a los 2 € por litro, tal y como ocurrió durante la crisis energética de 2022, cuando los precios del petróleo se mantuvieron en torno a los 100 dólares por barril. En promedio, esto supone un aumento del 24 % en los precios de la gasolina con respecto a la media de 2025.

El análisis parte de la hipótesis de que el precio medio de la electricidad para el consumidor en la UE aumentaría a medio plazo un 12 % con respecto al primer semestre de 2025. Esta previsión se basa en lo observado durante la crisis de 2022, cuando los precios mayoristas de la electricidad se dispararon, pero los precios para el consumidor final aumentaron progresivamente a lo largo de un período más prolongado (2-3 años).

[2] Al elaborar un modelo para la implementación de un «Paquete del Automóvil» más ambicioso que el que propone la Comisión europea, y el que reclama la industria, T&E partió de la hipótesis de que los actuales objetivos de emisiones de CO₂ para los turismos fijados para 2030 y 2035 se mantendrían sin cambios. Asimismo, partió de la hipótesis de que los objetivos de electrificación de los vehículos de empresa propuestos por la Comisión entrarían en vigor, pero que —a diferencia de lo previsto en la propuesta de la Comisión— los híbridos enchufables no contarían para el cumplimiento de ninguna parte del objetivo.